Temperatura
Este es uno de los factores más importantes que tenemos que contemplar, ya que a mayor temperatura es más rápido el trabajo de los microorganimos y por ende más rápida la obtención del abono. Es por eso que en climas cálidos el tiempo del proceso es más rápido que en climas fríos.
Cómo hacer abono o fertilizante casero
Lo primero que debemos hacer, luego de contar con los elementos básicos, es cavar un pozo de unos 50 cm de profundidad por unos 50 cm de diámetro.
Si queremos hacer solo un poco, podemos utilizar un tacho de 200 litros o similar, en el cual incorporaremos los “ingredientes” de la misma forma y procederemos igual en su cuidado.
En el fondo debemos ubicar los restos de poda, encima los residuos orgánicos y para finalizar, tapamos con un poco de tierra. Todos los días se agrega un poco más de la tierra que sacamos cuando hicimos el pozo.
Se debe mantener tapado el pozo o recipiente con las telas o chapas, e incorporar algunas lombrices para que ayuden a airear la tierra.